Desalinización del agua del mar: ¿Solución a la sequía?
El agua es considerada como uno (por no decir que es el mayor) de los recursos más preciados en la Tierra, además, según la ONU, la escasez del vital líquido ya está afectando a un poco más del 40 % de toda la población mundial.
Dato que sin duda salta las alarmas por la gravedad que representa, por lo que trabajar en diferentes soluciones es algo que se ha venido haciendo.
Entre esas soluciones, destaca una bastante interesante, y es la desalinización del agua, la cual, como puedes imaginar por su nombre, consiste en eliminar los minerales (sal en su mayoría) del agua de mar a través de procesos físicos y químicos.
Desde Agrodesguaces te invitamos a continuar leyendo el presente artículo, y es que te vamos a explicar todo acerca de esta interesante alternativa para combatir la escasez del agua en algunas partes del planeta.
¡Comencemos!
¿Qué es la desalinización?
La desalinización, como lo indica su nombre, es un proceso por el cual las sales minerales del agua son eliminadas.
Actualmente, este es un proceso que se aplica al agua de mar claro está, y en algunas partes del planeta se está convirtiendo en uno de los métodos más utilizados para la obtención del agua dulce necesaria para el consumo humano y el uso agrícola.
La desalinización se lleva a cabo de manera natural con el ciclo del agua, ya que la evaporación del agua de mar deja la sal detrás y procede a formar nubes que posteriormente dan lugar a la lluvia.
Como dato curioso, Aristóteles notó que el agua del mar evaporada y condensada pasaba a ser dulce, además, Da Vinci afirmó que esta se podía obtener fácilmente usando un alambique.
Durante los siguientes siglos, la desalinización del agua de mar fue utilizada especialmente en los barcos y submarinos para lograr proveer de agua dulce a toda la tripulación a lo largo de esas largas travesías.
El proceso de desalinización no estuvo a disposición de manera que produjera a gran escala hasta la época de la Revolución Industrial, y especialmente, hasta que se desarrollaron las plantas desalinizadoras.
¿Qué son las plantas desalinizadoras?
Como habrás notado, las plantas desalinizadoras son aquellas en las que a través de los mencionados procesos físicos y químicos se logra transformar el agua del mar en agua dulce apta para el consumo.
Según el último estudio llevado a cabo al respecto por parte de los investigadores del Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de Naciones Unidas (UNU-INWE) en el año 2019, en el mundo existen alrededor de 16.000 plantas de desalinización que se encuentran operativas, las cuales se reparten entre 117 países, generando todas en conjunto, aproximadamente 95 millones de m3 diarios de agua dulce.
Australia fue el primer país en adoptar dicho proceso de manera masiva, un país de características áridas que, durante los años 1997 y 2009, la Sequía Del Milenio provocó estragos.
Por lo tanto, actualmente cuenta con plantas en las ciudades principales que operan a través de ósmosis inversa.
Por su parte, Arabia Saudí es la primera nación desalinizadora por volumen, seguida de Emiratos Árabes, siendo ambos países desérticos y sumamente dependientes de dicho proceso. Otros países del Medio Oriente como lo es Kuwait y Qatar han optado por esta técnica.
En los Estados Unidos por su parte, ya existen micro plantas de desalinización cercanas a casi la mayoría de las instalaciones de gas natural para el aprovechamiento del calor residual.
España por su parte, está muy arriba en este top, y esto es gracias al empuje dado por las Islas Canarias, así como la costa de Alicante y Murcia, lugares en los que se están sustituyendo las plantas térmicas por dichas plantas desalinizadoras.
Los procesos de desalinización
La destilación se basa en lograr hervir el agua del mar en un alambique, para recoger el vapor y después condensarlo para conseguir el agua dulce.
Este es el método más evidente para conseguir eliminar las sales minerales del agua, pero, este no es el más efectivo, y es por el hecho de que consume enormes cantidades de energía.
Son varios los procesos de desalinización que existen hoy en día, y es por ello por lo que a continuación vamos a repasar los principales procesos de desalinización que más utilizados para este objetivo:
Ósmosis inversa
La ósmosis inversa es el procedimiento que más se utiliza, además de ser el que menos energía consume, ya que se basa en el uso de membranas semipermeables que tienen la capacidad para dejar pasar el agua, más no la sal.
Estas membranas son de poliamida ultrafina, por lo que pueden contaminarse con bacterias y por tal motivo es que posteriormente, el agua debe pasar por un tratamiento.
Electrodiálisis
Este proceso consiste en movilizar el agua salada por medio de membranas cargadas eléctricamente que pueden atrapar los iones de sal ya disueltos en el agua, dando lugar a la extracción de agua dulce.
Cabe destacar que existen varias formas de electrodiálisis, como es el caso de la inversa y la convencional.
Formación de hidratos gaseosos
Estos hidratos gaseosos son básicamente, cristales sólidos que son formados al combinar el agua con un tipo de gas, como puede ser el propano, usado a presión alta y baja temperatura.
A lo largo de este proceso desaparecen todas esas sales y demás impurezas que están presentes en el agua, y al aumentar la temperatura se puede recuperar ese gas, de tal manera que sólo queda el agua dulce.
Nanofiltración
La nanofiltración es un proceso que utiliza membranas de nanotubos, los cuales tienen una permeabilidad mayor que las membranas de la ósmosis inversa, permitiendo que se procese el agua en un menor espacio utilizando mucho menos energía.
Vale aclarar que estas son membranas fabricadas con compuestos sulfonados, los cuales, además de eliminar la sal, también lo hacen con trazas contaminantes en el agua.
Pros y contras de la desalinización
Actualmente, la desalinización del agua es un proceso que, a pesar de no tratarse de algo nuevo, aún no está del todo optimizado, aunque si cuenta con el gran beneficio de dotar de agua dulce a diferentes partes del planeta en los cuales su acceso es más complicado.
La desalinización del agua se ha convertido en una necesidad, y está seguirá en aumento conforme las reservas de agua dulce en el mundo van disminuyendo.
Según un estudio de la ONU, el cual se publicó por parte de la revista Science of the Total Environment, si la desalinización se lleva de la mano con un uso responsable con respecto a los recursos hídricos, ahí puede estar la clave para dar con la solución de la escasez del agua dulce de cara al futuro, a pesar de algunos puntos en contra que no puede pasar por alto, y por tal razón, los vamos a comentar a continuación.
Aspectos negativos de la desalinización del agua
El impacto en la naturaleza
El proceso de desalinización del agua no se encuentra libre del impacto ambiental, y esto se debe al hecho de que el residuo resultante de este proceso es la denominada salmuera, que básicamente es agua residual con altos niveles de sal y agentes contaminantes, y en la mayoría de los casos esta se vierte al mar, generando alteraciones en esos ecosistemas.
Específicamente, la cifra de descarga de la salmuera al mar está en los 142 m3 al día. Además, existe el riesgo de filtraciones que pueden provocar contaminaciones en los acuíferos de las costas.
Costos
Por otra parte, hay que destacar el hecho de que las tecnologías de desalinización deben tener una accesibilidad mayor para que pueda ser extendidas a otros países cuyos ingresos sean medios o bajos, y así puedan abordar sus efectos adversos en el medio ambiente y la salud de las personas.
El coautor del estudio previamente mencionado, Manzoor Qadir, propone que se convierta ese problema ambiental en una oportunidad económica.
Y es por ello por lo que en dicho estudio se mencionan algunas alternativas para ello, como puede ser usar la salmuera para la agricultura o para la generación de electricidad.
Inclusive, está servirá para la recuperación de los metales en ella contenidos, como es el Yeso, el Magnesio, el Calcio, el Cloro, el Litio o el Potasio.
Consumo de energía
Asimismo, hay que destacar que muchos de los procesos de desalinización necesitan de calentar el agua, o presurizarla, y en muchos casos, ambas cosas. Por lo que las necesidades de energía son altas.
En este caso, la solución pasa por emplear energías renovables, como la energía solar, y de esta manera disminuir el consumo de parte de las desalinizadoras.
Otra alternativa para lograr una desalinización del agua sostenible está en emplear la biotecnología, y esto, por ejemplo, a través de cultivos de cianobacterias con capacidad de procesar el agua de mar, formando así a su alrededor un depósito de salinidad baja.
Conclusiones
Para cerrar, es importante destacar que el agua abarca el 70 % de toda la Tierra, y resulta fácil pensar que, con tal cantidad basta.
No obstante, el agua dulce sí que es escasa en el mundo, ya que sólo es el 3 % (de los cuales dos tercios no están disponibles), y una pequeña parte es aprovechable, ya que la mayoría está en hielo o es inaccesible.
Alrededor de 1.100 millones de personas en el mundo no tiene acceso al agua dulce, mientras que unos 2.700 millones sufren su escasez por al menos, un solo mes en el año.
Afortunadamente se da el hecho que, en muchas de esas zonas afectadas por la falta de agua dulce, cuentan con acceso al mar, por lo que la desalinización de esta se vuelve una alternativa importante, y claro, afortunadamente son esas naciones quienes ya están aprovechando esta vía de obtención del agua potable.
Eso sí, se vuelve necesario trabajar en impulsar los diferentes procesos de desalinización, de manera que sean optimizados y cada vez más personas puedan tener acceso al agua dulce.
En la actualidad, son más los puntos en contra que a favor de la desalinización del agua, pero si se trabaja en las alternativas que se han propuestos, sí que puede existir un gran cambio para el futuro cercano.