El color del suelo agrícola
Es necesario tomar en cuenta el color del suelo agrícola para conocer sus componentes y saber qué tipo de siembras se pueden realizar en este.
Es sabido por todos que según el color que presente la tierra, se puede deducir con bastante acierto que tipo de plantaciones son las más apropiadas para sacar el mayor provecho.
Es por esta razón que los agricultores toman muy en cuenta este dato para escoger el tipo de semilla que deben sembrar, en aras de obtener los mejores resultados.
¿Qué indica el color del suelo agrícola?
Sin duda alguna que, por el color del suelo, se puede deducir con bastante precisión sus componentes, o algunos de estos.
Por ejemplo, en las tierras blanquecinas, se adivina la presencia de arena o de yeso; Por el contrario, cuando los suelos se presentan de colores oscuros, es con seguridad porque son ricos en hierro o en materia orgánica.
Cuando el drenaje no es muy bueno, la tierra puede tornarse grisácea o verdosa, mientras que cuando la permeabilidad es buena, la tierra toma un color pardo, tirando a rojo.
¿Cuál es color del suelo fértil?
Todos los agricultores aprecian un suelo fértil, y a la hora de adquirir unas tierras con fines de lucrarse con buenas cosechas, deben tratar de asesorarse muy bien al respecto, para lo que les sugerimos contactar a la empresa Agrodesguaces.
Acá, en esta empresa donde gustosamente los atenderán, les recomendarán los mejores productos para la agricultura, y para mejorar las condiciones del área que se desea trabajar con cultivos.
Los suelos fértiles son de color rojizo y amarillo, ya que son ricos en óxido de hierro, y además estos colores son indicativos de tener buen drenaje, y sin exceso de humedad, lo cual no sería un aspecto muy favorable para el cultivo.
Tipología de los distintos suelos
De acuerdo a la textura que presenten los diferentes tipos de suelo, los podemos dividir en tres clasificaciones, que son: arenosos, los que contienen arena, arcillosos, los que son ricos en arcilla y limo, que son los suelos con presencia de terrones, pero que se desmenuzan fácilmente.
Los suelos arenosos los podemos conseguir con mayor frecuencia en las riberas de los ríos y por todas las costas.
En cuanto a la clasificación de los suelos, el ph del suelo y lo tocante a su fertilidad, es preciso siempre tener en cuenta cada uno de estos aspectos para una siembra con vista a la obtención de una buena cosecha.
Suelo arcilloso
El suelo arcilloso es aquel que, por supuesto, contiene arcilla, y este tipo de suelo, cuando se humedece, forma pantano. Es decir, prácticamente todos los suelos contienen arcilla, pero el arcilloso la contiene en mayor proporción al limo y la arena.
Cuando el tipo de suelo es arcilloso, es ideal para el cultivo de perales, manzanos, girasoles, laurel, cerezo, nogal, avellanos, membrillos y algunos otros.
Los suelos arcillosos son bastante porosos y eso permite una mejor permeabilidad del agua, es por esta la razón que es muy apropiado para las plantaciones que requieren de suficiente humedad.
Color de un suelo arcilloso
Los suelos arcillosos se tornan con acentuado color naranja, son suelos muy ricos en nutrientes y en materia orgánica.
Habida cuenta de ser suelos que retienen la humedad, son del tipo de suelo más apreciado por los agricultores.
Suelo arenoso
Se puede considerar que un tipo de suelo es arenoso cuando la proporción de arena que contiene, es mayor al de la arcilla y otros componentes. En un suelo arenoso, su textura granular, puede presentar hasta un 50 % de profundidad.
Este tipo de suelo, podemos concluir que está en desventaja con respecto al arcilloso, pues no tiene mucha capacidad de retención de nutrientes y por supuesto, que tampoco de humedad.
Los suelos arenosos están compuestos por minúsculas partículas de piedras, es por ello que son carrasposos y perfectos para realizar exfoliaciones y mascarillas faciales.
Es un tipo de suelo propio de las regiones desérticas y no apto para la mayoría de los cultivos.
Color de un suelo arenoso
Los suelos arenosos son pálidos, pasando por tonalidades bajas de marrón hasta un crema o color arena propiamente dicho.
Como son bastante porosos, permiten muy bien la entrada de aire hasta cierta parte de su superficie.
El sistema de color Munsell, es muy utilizado en España para catalogar de manera más profesional los diferentes tipos de suelo y sus respectivas tonalidades.
Suelo limoso
Cuando hablamos de un suelo limoso, estamos refiriéndonos a ese tipo de suelo que es muy fácil de trabajar, contiene gránulos de tamaño mediano y son semi permeables.
Como quiera que se trata de un tipo de suelo bastante fértil, es apto para casi todo tipo de cultivos, en estos suelos se puede sembrar con bastante éxito, el arroz, la alcachofa, la lechuga, las verduras y hortalizas, coles y casi todo tipo de árboles frutales.
Color de un suelo limoso
Es este tipo de suelo precioso, negro y muy solicitado para la preparación de cualquier tipo de abonos.
Se trata de un suelo rico en materia orgánica, además se compacta con bastante facilidad, aunque no tanto como el suelo arcilloso, pero sí lo suficiente para lograr una buena cosecha.
Es un tipo de suelo con textura suave y lisa, casi se podría frisar con este tipo de tierra. En su parte más superficial se puede apreciar el humus de excelente calidad para el cultivo.
Suelo franco
Un suelo es franco, cuando en su superficie se puede apreciar con bastante facilidad su propia composición. Se puede decir que un suelo es franco cuando su textura es moderadamente gruesa.
Su composición de arena se presenta entre un 50 y un 70 %. La textura de un suelo se puede considerar franca cuando su textura es relativamente uniforme en cuanto a la proporción de sus tres componentes por separados.
Este tipo de suelo, se desmenuza fácilmente y como ya dijimos es bastante moldeable, parece plastilina cuando se quiere amasar.
En este tipo de suelo se da muy bien el ñame, la yuca, la patata y otros tubérculos, la batata, la remolacha, el apio, el nabo y muchos tipos de raíces.
Color de un suelo franco
El suelo franco es bastante oscuro debido a la presencia de materia orgánica en forma bastante porcentual. Este tipo de suelo posee las características más idóneas para cualquier tipo de cultivos, contiene los nutrientes necesarios y además no se encharca con facilidad.
Presenta un color marrón oscuro por sus componentes, en realidad es un suelo catalogado por los conocedores de la materia como un suelo mixto, ya que posee la cantidad de arena perfecta de manera porcentual con respecto al resto de los elementos que lo conforman.
¿Qué tipo de suelo agrícola tengo?
Para conocer el tipo de suelo que tenemos a disposición para nuestro cultivo, debemos someterlo a una especie de estudio que consiste en un análisis, el cual puede ser muy rudimentario, o en todo caso si queremos obtener una información más profesional, podemos disponer de algunas herramientas adecuadas para ello.
Por sus características como el color y la textura podemos definir con mayor precisión el tipo de suelo que tenemos.
Inspección visual del suelo
Para los expertos y conocedores de los diferentes tipos de suelo, bastaría con una inspección visual, un análisis sobre el muestreo de una porción generosa del suelo casi siempre es suficiente para que un agrónomo pueda extender una respuesta confiable sobre el tipo de suelo.
Pueden existir básicamente dos tipos de muestras, y estas son: muestras alteradas o muestras inalteradas; cuando la muestra se define como alterada, es cuando no guarda las mismas proporciones de contenido que cuando se encontraba en el suelo, e inalteradas cuando los resultados se definen como de iguales condiciones.
Análisis del suelo
Mediante un análisis del suelo, previo al cultivo, se pueden determinar algunos factores muy importantes para definir el tipo de suelo.
Este procedimiento es esencial para el agricultor, pues de este análisis se pueden desprender datos importantes como la falta de nutrientes suficientes para comenzar la siembra y corregir este déficit con productos que se pueden obtener en la empresa Agrodesguaces, por ejemplo.
Desde esta empresa se pueden recoger datos importantes como el manejo de productos fertilizantes y las herramientas que se deben implementar para su uso.
Se trata de métodos de efectos inmediatos, y además lo más importante, de bajos costos para no pechar el costo del producto terminado.
Mediante un buen análisis de suelos, se puede conocer la textura de los mismos, su grado de hidratación, su permeabilidad y también su contenido porcentual de arena, arcilla y limos.
Además, mediante un buen análisis se puede conocer el pH del suelo, que no es otra cosa que la cantidad y actividad de hidrógeno, que te va a indicar si el suelo es ácido, neutro o alcalino, para un mejor manejo del mismo.