El cultivo de la soja: Guía básica
Cultivar soja en España con el uso de fertilizante y algún herbicida o plaguicida para tratar las malas hierbas que puedan atacarles ha vuelto una actividad agrícola muy interesante e importante.
Esto por la cantidad de beneficios que produce la siembra de esta legumbre para el consumo humano, toda vez que, debido al alto contenido de isoflavonas, es conveniente su ingesta para prevenir enfermedades cardiovasculares y cáncer de mamas.
Para dedicarse al cultivo de soja, se debe tomar en cuenta varios aspectos para que la siembra de estas semillas sea exitosa.
Por ello debemos prestarle atención a tres aspectos puntuales como son, si el cultivo se va a efectuar en secano o en regadío, si el cultivo se hará en primera o segunda cosecha y, por último, qué cultivos deben precederle o seguirle.
La soja es un cultivo que requiere del control de suficiente agua para su normal desarrollo, por lo que se sugiere que los suelos deben estar suficientemente húmedos, más no inundados porque eso traería otro tipo de consecuencias, como son la difícil recolección de la cosecha y la obtención de granos de muy pequeños tamaños.
En la época de secano que sucede aquí en España entre los últimos días de agosto y los primeros de septiembre, las existencias de agua en el subsuelo son muy escasas y por ende se obtienen porotos muy mal formados y de reducido tamaño.
En Agrodesguaces, contamos con personal altamente calificado que se encuentra presto a servirle a los clientes, la mejor atención y que con mucho gusto aportarán soluciones y respuestas objetivas a las preguntas que al respecto de la siembra de soja tengan a gusto hacerles con el fin de iniciarse en la producción de esta legumbre.
¿Cómo preparar el suelo para el cultivo de la soja?
Obviamente el primer paso para iniciarse en el cultivo de soja, debe ser la preparación adecuada del suelo.
Es decir que, utilizando las ventajas del tractor agrícola, se debe hacer un arado, que permita obtener una profundidad adecuada para romper la zona que proporcionará un buen desarrollo de las raíces y por supuesto una buena filtración de agua.
Uno de los aspectos más importantes en el cultivo de la soja, se refiere a la preparación del suelo, para que el mismo sea un cultivo de mucho rendimiento productivo por hectárea con la menor cantidad de dinero desembolsado para tal fin.
Las matas de soja son muy exigentes y requieren de una atención esmerada a la preparación de los terrenos donde van a ser sembradas las semillas.
Por esa misma razón las plantas responden más favorablemente cuando más se cuida la preparación de la tierra donde han de sembrarse los porotos.
Se debe procurar por todos los medios posibles la mejor nivelación del terreno, con la idea de que se facilite el riego específicamente cuando se cultive en llano y se riegue por inundación, sin que se produzcan eventuales encharcamientos que son sumamente perjudiciales para estas plantas.
Si la soja se realiza en segunda cosecha deberá quemarse todo el rastrojo o de otro modo debería enterrarse ese rastrojo precedente, de manera tal que permita efectuar un riego con la intención de temperar el suelo para acondicionarlo en mejores condiciones de humedad.
Luego con el tractor agrícola, se pasará la grada de discos para preparar unos surcos adecuados con el cultivador, tomando en cuenta que, si la soja es cabeza de cultivo, se debe realizar primero una labor de alzado para que las futuras plantas encuentren un terreno donde se puedan desarrollar libremente.
La siembra en el cultivo de la soja
Tradicionalmente se ha recomendado efectuar la siembra de soja en hileras separadas de entre 60 y 80 centímetros con poblaciones de 300.000 a 400.000 plantas por hectárea, aunque la tendencia de los principales países productores de soja, es acortar las distancias entre hileras con la finalidad de obtener mayores cantidades de matas sembradas.
Normalmente los sembradores de soja desarrollan su actividad en extensiones de terreno suficientemente llanos, debidamente auxiliados con la presencia de maquinarias agrícolas conocidas como sembradoras de leguminosas, estás están calibradas para esparcir las semillas en los surcos preparados previamente.
Por supuesto es muy importante aclarar, que la época de siembra dependerá exclusivamente de la variedad de soja que se desee cultivar, labor que se realiza generalmente entre los meses de abril y mayo.
Por lo tanto, basados en diferentes estudios científicos, podemos informar que para las siguientes variedades de soja estas serían las fechas recomendadas para sembrar.
En las provincias de La Coruña y Santander con las variedades de Amsoy, Shelby, Beeson y Wayne la primera cosecha de ellas se deberá sembrar en la segunda quincena de mayo.
La misma fecha deberá utilizarse para sembrar en las provincias de Zamora, Palencia, Valladolid, Burgos y León con las variedades de Hark, Amsoy y Beeson.
En Navarra y Logroño para la primera quincena de mayo se deberán sembrar en esas provincias, las variedades Cutler, Amsoy y Wayne.
En Madrid, Cuenca y Ciudad Real se deberá sembrar las variedades Corson, Beeson y Amsoy a finales de mayo y principios de junio.
Del mismo modo en las siguientes provincias de Málaga, Granada, Córdoba, Sevilla, y Cádiz, las variedades de soja conocidas como Calant, Kent, Clark 63 además de Beeson y Cutler, deberán sembrarse a principios de mayo y en algunas ocasiones a mediados de mayo dependiendo de los pronósticos del tiempo.
Fertilización en el cultivo de la soja
Con la fertilización de la soja, se busca primero que todo la necesidad de mejorar la rentabilidad y los rendimientos de los cultivos, tomando en consideración los respectivos balances de nutrientes existentes en los suelos, con la intención de mantener o mejorar la capacidad de producción de los mismos.
En los últimos lustros, el cultivo de soja se ha venido incrementando de manera exponencial y en muchos lugares desde mediados de la década de los años 90, la producción de esta leguminosa ha superado a la producción de trigo, maíz y otros oligoelementos satisfactorios para el consumo humano pero insuficientes totalmente para satisfacer la demanda de la población.
De acuerdo a informaciones obtenidas de buena fuente, podemos aseverar que Argentina que había sido considerada como el granero de América, dada su altísima producción de trigo, ahora ha venido incrementando la producción de soja con la idea de encontrar suplementos alimenticios de alto valor nutritivo según informan organismos como la FAO y la ONU.
Plagas
Los cultivos de soja de hecho se pueden ver afectados por un sin número muy importante de diferentes plagas que atentan indudablemente con la calidad de su producción, y entre ellas las más significativas son las chinches, las orugas defoliadoras, las arañas, los trips y las arañas desgranadoras.
En épocas recientes en muchos lugares del planeta se han visto afectadas grandes plantaciones de soya, debido al incremento de ese monocultivo de soja de forma directa que permite que los patógenos que las producen, son necrotrofos que sobreviven y se desarrollan en los rastrojos, y por eso a veces se hace difícil su desaparición.
Es muy conveniente la aplicación de insecticidas como el glifosato que es el tipo de insecticida más usado en la soja transgénica, aún a sabiendas de que se han desarrollado en la última década del siglo pasado, aún más tóxicos que el glifosato, como es el caso del glusofinato 2-4, al igual que el agente naranja dicloro-finoxiacético o el mesotrione isoxafkutole.
Existen una cantidad de plagas en la soya que han ido mutando en el tiempo y muchos de los insecticidas que se han utilizado, han dejado de surtir efectos positivos para controlar esas plagas que amenazan constantemente los sembradíos de soja, y por esa razón los fabricantes de agroquímicos no descansan en buscar soluciones para atender esas prioridades.
Enfermedades
La soja como ser viviente del mundo vegetal, no podía estar exento de sufrir enfermedades muchas de ellas causadas por agentes patógenos que existen en el medio ambiente y que de una u otra forman afectan la salud de las plantas y por ende desmejoran la producción de las mismas, ocasionando pérdidas económicas a los propietarios de esos sembradíos.
Entre las enfermedades más frecuentes de la soja podemos mencionar las siguientes
1.- Podredumbre de raíz y tallo, enfermedad causada por Rhizoctonia Solani que es un cancro en el tallo con tal agresividad que en poco tiempo acaba con la vida de la misma.
Estos cancros son secos y de color castaño rojizo, sumamente agresivos que inclusive se pueden encontrar dentro del tallo de la planta que ha sido atacada por este microorganismo.
2.- Podredumbre de las plantas, ocasionada por el agente patógeno denominado Phytium Phitodfera Megasperma, que ocasiona marchitamiento constante de las plantas hasta que se debilita totalmente y sus hojas comienzan a caerse y el tallo igualmente a podrirse.
Rendimientos
Estadísticamente se conoce con el término de rendimientos, todo lo que produce en cantidades importantes la cantidad de elementos que se obtienen de kilogramos por hectárea sembrada.
Desde ese punto de vista se puede obtener en España para considerar una buena cosecha, entre 1.500 a 2.000 kilos por hectárea, y aquí es bueno acotar que el rendimiento potencial promedio de un cultivo de soja, se toma por el rendimiento calculado sin tomar en cuenta el agua y los nutrientes.
Además, es menester aclarar que se debe tomar en cuenta que, si su crecimiento se lleva a cabo en un ambiente sano y relativamente libre de estrés ocasionado por diferentes tipos de plagas e igualmente por diferentes tipos de enfermedades, que se podrían controlar eficazmente con productos diseñados y formulados para esos fines específicos.
Acotamos igualmente que para que un cultivo de soja sea considerado de alto rendimiento, es porque su fruto se puede recolectar fácilmente dos veces al año, pero debemos aclarar que el uso indiscriminado de herbicidas de alto rendimiento debe ser controlado y vigilado por personal altamente calificado con amplios conocimientos de la agricultura.
Para que el cultivo de soya en España tenga buenos rendimientos, debemos primero que todo hacer de este proceso una especie de simbiosis ya que, para un buen cultivo, hace falta necesariamente un buen suelo dotado de suficientes nutrientes.
Por supuesto que el beneficio que el agricultor le piensa aprovechar a ese suelo, se verá recompensado por el tratamiento que el agricultor le proporcione al mismo, toda vez que, aunque el suelo sea un material inerme, sucederá aquello de que, si tu no me cuidas correctamente y me mantienes limpio de malezas, yo no te produzco suficientemente.
Cultivo de la soja en España
El cultivo de soja en España ha venido mostrando en los últimos tiempos un crecimiento sostenido muy interesante que ha motivado a muchas personas a diversificar las siembras en sus predios por este tipo de cultivo, que al parecer genera interesantes dividendos.
Ahora bien, en España el cultivo en regadío se desarrolló de manera fuerte principalmente en Extremadura, que alcanzaba una cifra del 61 %, en Andalucía el aporte era del 18 % y en la zona de Castilla y León que aportaba un 13 o 14 % en promedio de la cosecha nacional.
No obstante, en el año de 2017 se logró una cosecha de 2.738 kilos por hectárea en lo medio y 3500 kilos por hectárea en lo máximo y esto tiene que ver principalmente porque las condiciones para el cultivo de soya son bastante estrictas y requieren la temperatura ideal que debe ser entre 20 y 30 grados centígrados con una humedad relativa del aire superior al 60 %.
En Suramérica existen dos grandes países que monopolizan la producción de soya en la región y ellos son Argentina y Brasil, pero aún están muy lejos de poder competir con un país tan poblado como China, que hoy en día disputa el puesto de ser la primera economía del mundo.
No obstante, y a pesar de ciertos contratiempos, el cultivo de soya en España está siendo considerado seriamente como uno de los cultivos más productivos en la actualidad, a la par del trigo, el maíz, la avena y el cereal, y eso se debe principalmente a la fácil colocación del producto en los anaqueles que es muy solicitado por los clientes en general.
Cultivo de la soja a nivel mundial
Para el año 2019, Brasil era el primer productor de soja a nivel mundial, pero a raíz de los últimos eventos climáticos la supremacía de ese rubro alimenticio continúa reposando actualmente en manos de ese país suramericano con una producción de 125.000.000 millones de toneladas anuales.
Esta seguido muy de cerca por Estados Unidos de Norteamérica segundo lugar, quienes a su vez en el ranking mundial se hallan ubicados relativamente cerca de China e India.
En Suramérica existen dos grandes países que monopolizan la producción de soya en la región y ellos son Argentina y Brasil, pero aún están muy lejos de poder competir con un país tan poblado como China, que hoy en día disputa el puesto de ser la primera economía del mundo.
No obstante, debemos aclarar que el mayor exportador de soja para Sur América es Argentina, ya que la industrializan para preparar leche de soja que es un alimento bien aceptado por la población ya que sus aportes calóricos y vitamínicos son similares a los de la leche de ganado vacuno.
El consumo de leche de soja se ha ido incrementando interanualmente debido a sus altos valores vitamínicos, aparte de que goza de un excepcional y delicioso sabor que es una delicia si la consumes con cereales como la avena o las hojuelas de maíz.
Sin dudas de ninguna índole el país con mayor consumo de soja per cápita es la China, que en el año 2016 llego a importar la cantidad de cien millones de toneladas de esta semilla para poder satisfacer las necesidades básicas de esta oleaginosa.
Recomendaciones finales
Debemos resaltar que la producción de soja en España particularmente ha venido mejorando paulatinamente, y debido a las condiciones climáticas del país es muy probable que no se cumplan fácilmente las expectativas para esperar cosechas abundantes de esta leguminosa.
Pero con un poco de paciencia los cultivos irán mejorando en el término de que la temperatura pueda ser controlada por medio de viveros temperados.
Si el agricultor mantiene la siembra libre de yerbas perjudiciales y atiende a su sembradío dentro de los límites permitidos por las condiciones del clima, seguramente va a obtener cosechas satisfactorias que permitirán satisfacer a muchas personas dentro de su comunidad.
La tierra es generosa y devuelve con creces los frutos que el ser humano ha sembrado en ella desde siempre. Por ello, cada cultivo sea de soja o no, debe hacerse con el debido cuidado y con la debida experiencia.
De ese modo no se perderá tiempo y capital tanto monetario como humano, pues las personas que trabajan la tierra son personas muy dedicadas siempre pensando en la alimentación de todos.