Cultivo de la cebada, guía para su siembra
La cebada es un tipo de cereal muy conocido y de gran consumo mundial. Su siembra está ubicada en las diez primeras más cultivadas porque puede adaptarse a condiciones múltiples, tanto de suelo como hídricas, así como a tierras francas no muy compactas, levemente calizas.
Rápida guía para la siembra de cebada
La guía práctica y rápida para el cultivo de la cebada implica aspectos fundamentales que el sembrador debe tener en consideración:
Distintas variedades de la cebada
En el mercado existen miles de diversidades de cebada y son de diferentes casas comerciales. De hecho, hay tantas variedades que cientos de ellas se ocultan entre las mismas en cuanto a sus características.
En general, las variedades del cultivo de la cebada se pueden dividir de acuerdo con varios criterios:
La constitución de la espiga de cebada
Con respecto a este punto se deben considerar los siguientes aspectos:
Cebada de seis carreras: las espigas de la cebada, en este caso poseen seis líneas de granos. Esta clase de cebada se cultiva menos que la de dos carreras y constituye un 11% aproximadamente de la producción de este cereal en España, de acuerdo con los datos suministrados por el Ministerio de Agricultura.
Cebada de dos carreras: en esta clase de cebada las dos líneas de los lados son las únicas fértiles, mientras que las cuatro líneas restantes quedan a manera de espiguilla infecunda visible. En algunas de las nuevas variedades que hay en el mercado, se quitan las espiguillas estériles debido a la mejora vegetal. Es el tipo de cebada que más se cultiva en España.
El periodo para el cultivo de la cebada
Existen dos épocas del año que resultan idóneas para cultivar la cebada, las cuales son las siguientes:
Cebada de invierno: habitualmente en gran parte del territorio se ha sembrado la cebada en otoño, ya que el cultivo de dicho cereal necesita de un descanso invernal para espigar de manera correcta. Sin estas horas de frío necesario, en lugar de espigar la siembra, solo genera hojas sin alcanzar a espigar y crear grano. En la actualidad se continúa generando bastante cebada de invierno porque hay variedades buenas y en algunas circunstancias en la mejor elección.
Cebada de primavera: esta clase de cebada no necesita de descanso invernal ni horas de frío mínimas para espigar. Las diversidades de cebada de periodo corto se cultivan, por lo general, desde diciembre y hasta llegar marzo. En la actualidad se vienen imponiendo en numerosas zonas, ya que debido al mejoramiento varietal cada día hay más variedades productivas que compiten sin inconvenientes con las diversidades de periodo largo.
Destino de la siembra
Otro aspecto que tener en consideración es el destino para el que se cultiva la cebada, los cuales pueden ser:
Cebada para pienso: la alimentación para los animales es el destino más común de la gran cantidad de cebada que se produce en el país. Las numerosas variedades de este cereal son seleccionadas para ofrecer el rendimiento máximo sin tener en cuenta la calidad, por lo que se enfocan en dicho mercado.
Cebada para malta: hay varias diversidades de cebada que se destinan para elaborar malta y cerveza. Siempre serán las variedades de dos carreras y de corto ciclo. Para elaborar malta se requiere que el grano tenga un contenido de proteína bajo, ya que lo importante es una alta cantidad de azúcares.
Es fundamental resaltar que, aunque existen variedades malteras que se cultivan en numerosas cantidades, un gran porcentaje de la cosecha de estas se reserva para los alimentos de animales. Habitualmente, solo la cosecha de áreas próximas a una maltería es destinada a dicha producción.
Pese a que son numerosas las tipologías de la cebada, para obtener una malta de calidad óptima, es esencial que la gran parte de los granos a utilizar sean de la misma variedad.
Todo lo que tienes que conocer sobre la siembra de la cebada
A la hora de cultivar la cebada se deben considerar varios factores, entre los que podemos indicar los siguientes:
El clima apropiado
Se trata de una siembra que se adecúa con facilidad a cualquier tipo de ambientes, razón por la cual, cuenta con exigencias mínimas para adecuarse a las situaciones climatológicas y geográficas.
Después de los 5° ya puede comenzar la germinación, y luego requiere alrededor de 15 y 20° para su florecimiento y posterior maduración. Para los invernales fríos, la cebada también los resiste muy bien, incluyendo hasta 10° bajo cero.
El suelo perfecto
El suelo más adecuado para la siembra de la cebada es el de tipo calizo, con una proporción buena de cal y un contenido mediano entre arcilla y arena. En terrenos compactos, el florecimiento de la cebada es complejo; a medida que la tierra esté menos compacta, será mejor el desarrollo de dicho cereal.
En cuanto al arado que se le da es poco profundo, las raíces no son potentes y no se necesita mucho volteo.
Enfermedades en la cebada
El riesgo de enfermedades más grande en la cebada se ubica en los 20 días previos al florecimiento. Para resguardarlos, se precisa la ejecución de un seguimiento durante la aparición de los síntomas iniciales.
Entre las enfermedades principales se encuentran la ramularia, la escaldadura y la mancha en red.
El abono para la cebada
La etapa en que más necesidad de ser abonada tiene la siembra de cebada es la que va desde el encañado hasta la floración. Se debe tener precaución al aplicar el nitrógeno, ya que en exceso puede generar que cebada se derrumbe en el suelo, lo cual es conocido como encamado.
Entre las sugerencias de algunos expertos, se encuentra la incorporación excremento de tipo animal en el labrado del terreno, para un óptimo mezclado y que la tierra reciba a dicho cereal en las mejores condiciones.
El riego
Es fundamental saber un dato importante: la cebada requiere un riego mayor en el inicio de su cultivo que en la medida de su avance. Las tierras que poseen humedad en exceso no son buenas.
Algunas propiedades en la siembra de la cebada
La cebada es un cereal bastante recomendado por tener propiedades nutricionales y terapéuticas. En el periodo caluroso nutre, hidrata y relaja la vesícula biliar y el hígado. Es una fuente excelente de inositol, una vitamina perteneciente al grupo B, así como en toda clase de minerales, fósforo, magnesio, potasio y otros. Igualmente, es un cereal con alto contenido de fibra. Otro aspecto que considerar es el aporte de proteína.
El tamaño del grano de cebada es una de las variables más solicitadas en el mercado de la distribución de este cereal, sin embargo, actualmente hay una aceptación mayor para toda clase de granos.
Cultivo de cebada en Argentina. Lo que has querido saber siempre
El cultivo de la cebada en Argentina se da desde mayo para recoger desde el mes de noviembre. La zona apta agronómicamente para la producción de cebada para fabricar cerveza está localizada en la provincia de Buenos Aires, seguida del sur de Santa Fe y el sur de Córdoba.
La cebada es una siembra que se consigue difundida ampliamente por el mundo entero. Alcanzando el cuarto lugar en extensión cultivada, luego del trigo, el maíz y el arroz.
¿Cuándo se cultiva la cebada en Argentina?
El cultivo de la cebada en Argentina está concentrado en invierno y como mencionamos anteriormente en Buenos Aires. Debido a esto, la fecha de cultivo no es tan extensa como en otras siembras que se cultivan en todo el territorio.
Las fechas de siembra óptimas varían desde los últimos días del mes de junio hasta los primeros días del mes de agosto. Moviéndose a no tan buenas fechas, el margen es más extenso, resultando desde inicios de junio hasta finales de agosto.
¿Cuánto tiempo se tarda en cosechar la cebada?
Las diversidades de la cebada se diferencian en periodo largo y periodo corto. Las de largo periodo son las primeras que se cultivan y el lapso que tomará la recolección será mayor. El total de días desde el cultivo hasta la cosecha podría oscilar entre 120 y 150.
Dichas variedades suelen poseer rendimientos bastante estables, pero un poco menor al máximo de las de periodo corto. Con condiciones climáticas malas, el rendimiento definitivo de todas maneras será bueno.
Las variedades de corto periodo son más inseguras, ya que la etapa crítica se disminuye de manera drástica. Si el mismo cae en días de luminosidad buena, precipitaciones y temperaturas, será excelente el potencial de rendimiento.
Por el contrario, sin las circunstancias climáticas son desfavorables durante la etapa crítica, cae de forma drástica el potencial.
En ciertas zonas del territorio, las variedades de la cebada que se cultivan son de corto periodo debido a los anteriores cultivos realizados o por elección de manejo. En este sentido, el tiempo mínimo de la siembra sobre el lote beneficiará al siguiente periodo de cultivo.